Pásele, pásele! Este es el supermercado de las ironías! Este es el único mercado en donde puede comprar una reforma educativa que pregone mejores maestros, más calificados, educación de calidad, pero con un presidente que no ha leído ni cuentos infantiles y que no conoce ni la historia de su país! Y los alumnos en aulas sin techo, sin piso, sin tecnología, o lo que es mejor, en muchos lugares hasta sin escuelas!
Pase! Pase! En este supermercado podrá encontrar una compañía televisora con fundaciones para “ayudar” a la población, con el comercial más largo del mundo llamado teletón y una legislación fiscal prediseñada a la medida para que le sean condonados miles de millones de impuestos no pagados! Pero eso sí, todo legal!
Pásele! En este supermercado encontrará los festejos por la batalla del 5 de mayo, en donde vencimos a los franceses “hace medio siglo” dijo un amigo de los amigos y mientras nosotros festejamos en México, los franceses se burlan de nosotros porque dejaron regresar a una secuestradora!
Pase! Pase! En este supermercado puede llevar un principio de igualdad consagrado en la Carta Magna, un reconocimiento a nuestros orígenes, mientras los más olvidados son nuestros indígenas, sin educación, sin servicios públicos, y nuestras tradiciones y lenguas nativas extinguiéndose sin remedio! Pero eso sí, los hijos de los políticos, con lujosos autos importados, y los burócratas presumiendo sus propiedades cuando se ponen ebrios!
Pase! La oferta especial de la temporada es un pacto celebrado entre partidos, no un pacto celebrado con los gobernados, porque ellos no tienen derecho a opinar, el pacto se celebra entre las grandes cúpulas de las tribus, aunque internamente los partidos anden como perros y gatos pinchándose las venas con una pestaña!
Pase! Pase! Marchante, puede llevar a precio módico un plan para combatir la delincuencia, pero a puros balazos, sin prevención, sin apoyo a la educación, el deporte o la cultura, sin atención a la desintegración familiar, con un sistema de inteligencia basado en las coincidencias, en testigos protegidos, en dedazos y cacería de brujas, en reporte de vecinos chismosos! Y mientras el país se desangra y los panteones se llenan, el vecino país del norte legaliza la mota y manda armas en “operativos encubiertos”, así o más irónico!
Pase! En este mercado podrá llevar una lucha contra la diabetes mientras la cruzada contra el hambre la promueve, no les daremos becas, ni apoyos , ni empleos, pero sí una camarita para ver sus caras de felicidad y satisfacción después de zamparse una sopa de microondas y una pecsi!
Pase! Lleve nuestras irónicas ofertas!
Si la competencia iguala o supera nuestras ironías, nosotros le damos doble contra sencillo!
Descuento especial a tarjetas monex y soriana! Válido hasta nuevas elecciones!
LIC. MARCO A. GONZÁLEZ J.
" Exótica"
Autor: C. Raúl Rizo Navarro
01 - 05 - 13 Yurécuaro, Mich.
Eres una super mujer
demasiado hermosa
en verdad esplendorosa
un maravilloso ser.
Tu nominativo:Exótica
excedes todo cartabón
rompes el eslabón
eres además erótica.
Porque a todas supera
tu gran hermosura
única tu hechura
en toda época y era.
Exótica, te peinas diferente
o te tiñes el pelo
no actúas con recelo
siempre miras de frente.
Exótica tu forma de vestir
la moda revolucionas
la alegría ocasionas
con tu manera de reír.
Porque tu conversación
siempre es amena
a ningún tema ajena
eres la chica sensación.
Exótica, ante la sociedad
te desenvuelves en política
sólo muerta o paralítica
no tendrías felicidad.
Exótica ante mi amor
totalmente desinhibida
no tienes cosa prohibida
tampoco ningún temor.
El amor es esencial
y tú me lo demuestras
con las aventuras nuestras
a tu lado es celestial.
Sigue así; exótica
yo seré extravagante
a ti mi poesía galante
escrita con gótica.
Musa de inspiración:
La exótica
Sofía Elizabeth.
APRENDIZ DE TI
Autor: Juanjo Méndez C.
Es tarde me enseñaste los labios a mentir,
enseñaste mi cuerpo a compartir
a incendiar tus labios con mi boca,
quemas mi piel cuando tu cuerpo me toca.
Enseñaste al guerrero a desnudarte,
su boca a besarte
y sus manos a acariciarte,
lo sedujiste hermosa sirena ,
y lo devoraste en tu arena.
SON LAS DOS DE LA MAÑANA.
Son las dos de la mañana
Y no puedo dormir
Es mucho lo que pienso
Y tanto que sentir
Y pienso en tu mirada
En lo que nunca vi
De ti enamorada
Aunque no estés aquí
Y me pregunto a diario
¿Esto me hará feliz?
¿Por qué estamos tan lejos?
Significa sufrir
¿Será que es sincero
Lo que siente por mi?
¿O es acaso un juego
Que llegará a su fin?
Me duele este silencio
Que te aparta de aquí
Que rompe y desangra
Mi corazón latir
Nancy N. González Jiménez.
MENEADA
Para: “alguien de mi barrio”
Autor: Juanjo Méndez C.
En mi barrio vive una chica
que es muy rica
pero no me hace caso
porque no soy un gala naso.
Siempre camina tan meneada
cuando va por las calles
y mi corazón palpita mas
queriendo salir de mi pecho,
aunque reciba despecho
siempre soy su sombra,
mis ojos siempre van tras sus pasos
cuidando su meneada
de que nadie más la mire
pero es inútil
porque todos la miran,
ya nada es útil
será mejor vivir
con su fotografía
aunque no sea yo
el que le de
un sentido a su alegría.
Eres pura y sincera
bella y rara…
caminas meneada
¡tan enamorada!
Autor: Juanjo Méndez C.
En mi barrio vive una chica
que es muy rica
pero no me hace caso
porque no soy un gala naso.
Siempre camina tan meneada
cuando va por las calles
y mi corazón palpita mas
queriendo salir de mi pecho,
aunque reciba despecho
siempre soy su sombra,
mis ojos siempre van tras sus pasos
cuidando su meneada
de que nadie más la mire
pero es inútil
porque todos la miran,
ya nada es útil
será mejor vivir
con su fotografía
aunque no sea yo
el que le de
un sentido a su alegría.
Eres pura y sincera
bella y rara…
caminas meneada
¡tan enamorada!
NADIE
Autor: Juanjo Méndez C.
Nadie te podrá amar, como te amaba yo,
ni nadie podrá tu cuerpo conocer
serás una flor sin florecer,
una playa sin arena
y una triste sirena,
extrañando las olas
y el fulgor de las auroras,
en valles y cascadas desnuda
donde solo yo conozco tu cuerpo.
Nadie me podrá amar, como me amabas tú.
EL VIAJE, MEMORIAS DE UN PUEBLO LLAMADO UN LUGAR MUY LEJANO.
Una vez se encontraron en un autobús un anciano y un joven, lo abordaron porque ambos se dirigían al mismo destino así que comenzaron a platicar para hacer más ameno el viaje.
“Y a que se dedica joven?”, dije el anciano.
“Soy estudiante, estoy por terminar la carrera, administración.” Contestó el joven.
“Qué bueno, lo felicito, me da gusto que la juventud se vaya por el lado de los estudios y no el de los vicios, con lo difícil que están los tiempos ahora. Yo no tuve la oportunidad de hacer más que la primaria, en ese tiempo no había muchas opciones, ni dinero, así que desde muy chico me tuve que dedicar al trabajo, no teníamos tanta tecnología, pero creo que vivíamos más felices, son tanto problema, era el mundo diferente, no se diga mi pueblo natal, era muy chico, muy simple, pero era un lugar con una vida tan tranquila, tan bonita” Añadió el anciano.
“Ah, sí?, a ver cuénteme” dijo el joven acomodándose en su asiento.
“Sí, miré, es un pueblo muy chico, tiene su placita, los muchachos salen a dar la vuelta, en el kiosco toca la banda o la orquesta o el trío, los viejos salimos a leer el periódico sentados en una banca o a platicar nuestras historias, ya sabe, puros recuerdos, se vive muy en paz, los vecinos nos conocemos todos, nos ayudamos en lo que podemos, nos compartimos lo poco que tenemos, como es un pueblo chico nos conocemos todos. Caray! Estoy hablando en presente, cómo si todavía viviera ahí! Pero es que extraño tanto y recuerdo tanto, que me parece que fue ayer cuando se oían las serenatas, las vendimias, los matanceros, el ferrocarril, ah cómo extraño todo eso.” Dijo añorante el anciano, dejando escapar un suspiro con la vista perdida en el recuerdo.
“Y Usted joven? Dónde vive?” pregunto el anciano viendo de frente al joven que escuchaba atento.
“Ahora vivo en la capital del Estado, porque estoy estudiando, antes iba con mucha frecuencia a mi pueblo, pero ahora…no sé…, ya no siente uno las mismas ganas de ir, de hecho yo voy a buscar trabajo allá en la capital ahora que egrese, para no regresar a mi pueblo, prefiero que darme acá, o buscar otra ciudad, pero a mi pueblo no” Dijo el joven ahora cabizbajo.
“Ah caray, qué triste joven, disculpe pero lo dice Usted como si no quisiera a su pueblo…” Dijo el anciano sorprendido.
“No, cómo cree, no es que no quiera uno su pueblo, mucho menos que se avergüence de sus orígenes, lo que pasa que mi pueblo ya no es lo que era antes, antes podíamos andar diario dando la vuelta el montón de chamacos, caminando o en bicicleta, nos íbamos a nadar, a jugar futbol, a echar relajo en la plaza. Y ahora…, ahora…”interrumpió su respuesta el joven dejando en suspenso al anciano.
“Y ahora joven?, qué hay ahora de diferente en su pueblo?” Dijo extrañado el anciano.
“Lo perdimos, es un lugar inseguro, desolado, la gente ya no sale en las noches, nuestros padres se preocupan por nosotros si tardamos un poco más de lo normal en regresar, la economía está en la ruina, las industrias jamás llegaron, el campo está abandonado, mal administrado, los gobiernos nunca se preocuparon del progreso, nunca planearon el futuro, nunca hubo una universidad, el gobierno federal sólo se acuerda que mi pueblo existe cuando hay elecciones, el resto del tiempo se olvidan de nosotros” dijo con una tristeza profunda el joven.
“Qué lamentable joven, pero así pasa con las provincias, es triste pero cierto” añadió el anciano.
“Sí, así es, muchos de mis amigos tuvieron que irse al norte, porque no hay dónde estudiar, o no hay dinero en su casa para apoyarlos y los pocos que estudiamos no queremos regresar porque sabemos que no hay futuro y hay mucha inseguridad, la solución del gobierno federal es ir y entrarle a balazos a la delincuencia y que toda la gente, niños incluidos, que todos vean la sangre, los cadáveres despedazados a balazos, que toda la gente vea las persecuciones, que oigan los tiroteos, los vehículos chocaos y volteados, balaceados con una saña exagerada, pero nunca se han preocupado de prevenir la drogadicción, de fomentar el deporte y la cultura, las escuelas de artes son de iniciativas ciudadanas que se la han partido para sacar adelante sus proyectos. Los gobiernos que hemos tenido no se han preocupado por crear fuentes de empleos, ni cuidar las pocas que hay, no han tenido visión, no se ve para cuándo tengamos universidad o ya de perdida escuelas técnicas, o de oficios y en estas condiciones mucho menos y lo más triste es que la gente no parece interesada en la política, muchos no votan, no se interesan en saber cómo se integra un ayuntamiento, un congreso local o cómo se elige a los gobernantes, la mayoría de la gente se queja, pero sigue vendiendo su voto por una limosna, y es un círculo vicioso que ha hecho de mi pueblo un pueblo agonizante” Dijo el joven mientras el anciano escuchaba y su expresión se volvía de asombro.
“Pues qué triste joven, de verdad es triste, por los niños, por la juventud, de verdad qué triste” Dijo el anciano, conturbado.
“Sí hombre, en los próximos días se celebrará el aniversario de su fundación, y yo como joven, como ciudadano de mi pueblo, me siento avergonzado, por lo que no hice, por lo que he callado, por lo que he contribuido para hacer este mal tan grande a mi pueblo, con tanto trabajo que se ha ido construyendo y ahora, ahora, no sé cuánto tiempo le quede de vida si las cosas siguen así, nuestros antepasados lo construyeron con trabajo, con respeto con esfuerzo, y nosotros…, nosotros lo hemos perdido” Dijo el joven a punto del llanto.
“No joven, no se agüite, todo tiene remedio, ya verá que diosito les ha de ayudar. Y cómo se llama su pueblo?” dijo el anciano tratando de consolar al joven.
“Un lugar muy lejano” respondió el joven, y el anciano se quedó como estatua de hielo por unos segundos.
“Un lugar muy lejano? No puede ser! Yo también hablaba de un lugar muy lejano! No puede ser cierto, mi pueblo no puede haberse convertido en lo que Usted acaba de contarme!” Dijo el anciano con susto y a la vez con enojo.
“Pues sí, señor, yo también hablaba de un lugar muy lejano, lamentablemente es cierto, estamos perdiendo a un lugar muy lejano” Dijo el joven y el resto del viaje los dos permanecieron inmóviles, taciturnos, ausentes.
LIC. MARCO A. GONZALEZ J.
“Y a que se dedica joven?”, dije el anciano.
“Soy estudiante, estoy por terminar la carrera, administración.” Contestó el joven.
“Qué bueno, lo felicito, me da gusto que la juventud se vaya por el lado de los estudios y no el de los vicios, con lo difícil que están los tiempos ahora. Yo no tuve la oportunidad de hacer más que la primaria, en ese tiempo no había muchas opciones, ni dinero, así que desde muy chico me tuve que dedicar al trabajo, no teníamos tanta tecnología, pero creo que vivíamos más felices, son tanto problema, era el mundo diferente, no se diga mi pueblo natal, era muy chico, muy simple, pero era un lugar con una vida tan tranquila, tan bonita” Añadió el anciano.
“Ah, sí?, a ver cuénteme” dijo el joven acomodándose en su asiento.
“Sí, miré, es un pueblo muy chico, tiene su placita, los muchachos salen a dar la vuelta, en el kiosco toca la banda o la orquesta o el trío, los viejos salimos a leer el periódico sentados en una banca o a platicar nuestras historias, ya sabe, puros recuerdos, se vive muy en paz, los vecinos nos conocemos todos, nos ayudamos en lo que podemos, nos compartimos lo poco que tenemos, como es un pueblo chico nos conocemos todos. Caray! Estoy hablando en presente, cómo si todavía viviera ahí! Pero es que extraño tanto y recuerdo tanto, que me parece que fue ayer cuando se oían las serenatas, las vendimias, los matanceros, el ferrocarril, ah cómo extraño todo eso.” Dijo añorante el anciano, dejando escapar un suspiro con la vista perdida en el recuerdo.
“Y Usted joven? Dónde vive?” pregunto el anciano viendo de frente al joven que escuchaba atento.
“Ahora vivo en la capital del Estado, porque estoy estudiando, antes iba con mucha frecuencia a mi pueblo, pero ahora…no sé…, ya no siente uno las mismas ganas de ir, de hecho yo voy a buscar trabajo allá en la capital ahora que egrese, para no regresar a mi pueblo, prefiero que darme acá, o buscar otra ciudad, pero a mi pueblo no” Dijo el joven ahora cabizbajo.
“Ah caray, qué triste joven, disculpe pero lo dice Usted como si no quisiera a su pueblo…” Dijo el anciano sorprendido.
“No, cómo cree, no es que no quiera uno su pueblo, mucho menos que se avergüence de sus orígenes, lo que pasa que mi pueblo ya no es lo que era antes, antes podíamos andar diario dando la vuelta el montón de chamacos, caminando o en bicicleta, nos íbamos a nadar, a jugar futbol, a echar relajo en la plaza. Y ahora…, ahora…”interrumpió su respuesta el joven dejando en suspenso al anciano.
“Y ahora joven?, qué hay ahora de diferente en su pueblo?” Dijo extrañado el anciano.
“Lo perdimos, es un lugar inseguro, desolado, la gente ya no sale en las noches, nuestros padres se preocupan por nosotros si tardamos un poco más de lo normal en regresar, la economía está en la ruina, las industrias jamás llegaron, el campo está abandonado, mal administrado, los gobiernos nunca se preocuparon del progreso, nunca planearon el futuro, nunca hubo una universidad, el gobierno federal sólo se acuerda que mi pueblo existe cuando hay elecciones, el resto del tiempo se olvidan de nosotros” dijo con una tristeza profunda el joven.
“Qué lamentable joven, pero así pasa con las provincias, es triste pero cierto” añadió el anciano.
“Sí, así es, muchos de mis amigos tuvieron que irse al norte, porque no hay dónde estudiar, o no hay dinero en su casa para apoyarlos y los pocos que estudiamos no queremos regresar porque sabemos que no hay futuro y hay mucha inseguridad, la solución del gobierno federal es ir y entrarle a balazos a la delincuencia y que toda la gente, niños incluidos, que todos vean la sangre, los cadáveres despedazados a balazos, que toda la gente vea las persecuciones, que oigan los tiroteos, los vehículos chocaos y volteados, balaceados con una saña exagerada, pero nunca se han preocupado de prevenir la drogadicción, de fomentar el deporte y la cultura, las escuelas de artes son de iniciativas ciudadanas que se la han partido para sacar adelante sus proyectos. Los gobiernos que hemos tenido no se han preocupado por crear fuentes de empleos, ni cuidar las pocas que hay, no han tenido visión, no se ve para cuándo tengamos universidad o ya de perdida escuelas técnicas, o de oficios y en estas condiciones mucho menos y lo más triste es que la gente no parece interesada en la política, muchos no votan, no se interesan en saber cómo se integra un ayuntamiento, un congreso local o cómo se elige a los gobernantes, la mayoría de la gente se queja, pero sigue vendiendo su voto por una limosna, y es un círculo vicioso que ha hecho de mi pueblo un pueblo agonizante” Dijo el joven mientras el anciano escuchaba y su expresión se volvía de asombro.
“Pues qué triste joven, de verdad es triste, por los niños, por la juventud, de verdad qué triste” Dijo el anciano, conturbado.
“Sí hombre, en los próximos días se celebrará el aniversario de su fundación, y yo como joven, como ciudadano de mi pueblo, me siento avergonzado, por lo que no hice, por lo que he callado, por lo que he contribuido para hacer este mal tan grande a mi pueblo, con tanto trabajo que se ha ido construyendo y ahora, ahora, no sé cuánto tiempo le quede de vida si las cosas siguen así, nuestros antepasados lo construyeron con trabajo, con respeto con esfuerzo, y nosotros…, nosotros lo hemos perdido” Dijo el joven a punto del llanto.
“No joven, no se agüite, todo tiene remedio, ya verá que diosito les ha de ayudar. Y cómo se llama su pueblo?” dijo el anciano tratando de consolar al joven.
“Un lugar muy lejano” respondió el joven, y el anciano se quedó como estatua de hielo por unos segundos.
“Un lugar muy lejano? No puede ser! Yo también hablaba de un lugar muy lejano! No puede ser cierto, mi pueblo no puede haberse convertido en lo que Usted acaba de contarme!” Dijo el anciano con susto y a la vez con enojo.
“Pues sí, señor, yo también hablaba de un lugar muy lejano, lamentablemente es cierto, estamos perdiendo a un lugar muy lejano” Dijo el joven y el resto del viaje los dos permanecieron inmóviles, taciturnos, ausentes.
LIC. MARCO A. GONZALEZ J.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)